IRA #1, In Limine

vista de IRA (hecha por *Sonkite)

Un día especialmente horrible, caminado hacia su trabajo, aguantando por no golpear al gordo chofer que al parecer se colgó de su bocina, Robert Clarke vio una tienda, una tienda que había pasado desapercibida tantas veces que parece increíble que este allí.

Tenia un aspecto desganado, una tienda que parecía todo lo contrario a una tienda, un escaparate sucio, olvidado, una puerta desgastada, como diciendo: “no entres, no entres”.

Una vieja fotografía mostraba un bosque viejo y sombrío. Estaba escrito en el vidrio del exhibidor “Tierra de IRA el único lugar del mundo con magia, el mejor lugar del mundo para conocer”.

Robert se acordó lo que es la tierra de IRA, fue uno de las ultimas “tierras perdidas” que se encontraron, un gran suceso en su época, “el único lugar con magia en el mundo”, los testimonios que trajeron los descubridores, dos hermanos con un apellido que Robert no se acordaba, eran increíbles, una serie de animales fantásticos, capaces hasta de hablar, un mundo perdido en este mundo. Los dos hermanos ganaron el derecho sobre esas tierras y hubo una gran multitud de personas que deseaban pagar por visitar esa tierra. El único detalle que no notaron es que los dos hermanos apenas habían salido con vida y que la tierra además de ser el lugar mágico del mundo, era el lugar más peligroso de este. La cantidad de personas muertas y a su vez la cantidad de demandas que tuvieron los dos hermanos, que quedaron al borde de la banca rota y desaparecieron.

Robert no se pregunto nunca por que entro, pero lo hizo, cinco minutos tarde al trabajo no iban a cambiar nada, así que entro. Se sentía en una versión distorsionada de “la isla de la fantasía”. La primera impresión que recibió del ambiente fue como retroceder en el tiempo 50 años, había fotos antiguas en sepia en las paredes, instrumentos de camping muy viejos y gastados, una nube de polvo que resaltaba los rayos dorados del sol que se colaban por la ventana.

-Buenos días señor, ¿en que le puedo servir?- había un hombre, detrás del mostrador pero en la parte oscura, así que Robert no lo había visto cuando entro. Después de preguntarle el hombre, que resulto ser un anciano, se movió hacia la luz, parecía viejo como el padre tiempo, pero duro como un árbol, mostraba que en el pasado había sido un hombre fuerte.

--Soy Adam Lubec, ¿Qué desea saber sobre IRA?-¿Lubec? ese era el apellido de los descubridores.

-¿Adam Lubec, usted es pariente de los descubridores de IRA? –

-Ja ja señor, soy uno de los descubridores de IRA, puede parecer que se haya descubierto hace siglos pero fue solo hace 60 años.-

-¿Todavía hay viajes a IRA?-

-Si señor, cada generación hay un grupo de personas que quieren ir a IRA y nosotros no podemos negarnos a que descubran esa tierra-

-¿pero no es una tierra de peligros?-

-Muchísimos peligros ¿señor….?-

-Robert Clarke-

-Señor Clarke, IRA esconde cosas totalmente diferentes, extrañas y peligrosas, describirla es imposible, la única forma de conocerla es estar en ella.-

-¿Pero, hay gente que todavía quiere ir?-

En ese momento otro viejo salio de una puerta trasera de la tienda, parecía más viejo que Adam pero su rostro estaba más curtido y endurecido, ¿por el tiempo, las circunstancias?

-Señor en cada generación- Hablo el segundo viejo, Robert supuso que era Brian Lubec- existe un grupo de personas que sienten la necesidad de ir a IRA, ¿Por qué?, cada uno lo descubre al final de su viaje, nosotros le podemos brindar el primer paso, dejarlo en IRA con los suplementos suficientes para que no lo pase mal, pero que va a vivir en IRA no se lo puedo decir por que no lo sabemos. Esa tierra es como un gran anfitrión, cada invitado es atendido perfectamente y cada uno vive una experiencia única-

Los dos hermanos se rieron al unísono y le entregaron unos folletos a Robert.

Robert salio de la tienda sin decir más, una pequeña y loca pregunta se formulaba en su cerebro, una locura, un deseo de ver algo más. O ¿era el llamado de IRA?, no menciono a nadie la visita a la tienda, rebusco en su cerebro y se concentro en saber si quería ir. Nunca decidió del todo pero igualmente una semana después entro a la tienda nuevamente. Se encontraba Brian Lubec limpiando una escopeta de doble cañón en el mostrador.

-Señor Clarke, veo que vuelve con más preguntas-

-Esta errado señor, vengo a comprar un viaje a IRA-

-¡Excelente!, tenga usted en cuenta que los viajes son por dos meses, existe un dispositivo de emergencia que le damos por si quiere irse antes pero sepa que no sirve si esta en algún peligro, tardamos mas o menos dos días en llegar hasta IRA-

-¿Cuándo se parte?-

-Tiene usted 3 meses con 20 días para poner sus asuntos en orden y le recomiendo que vaya al gimnasio y practique disparar un arma. Se le suministrara todo lo que necesita, pero no se fíe en lo que tiene en su mochila. Viajara con seis personas mas, no importa que las conozca como le dije cada uno tiene una experiencia única en IRA-

Tres meses y pico mas, se despedía de sus amigos, nunca dijo que iba a visitar esa tierra, para sus allegados iba a viajar por un crucero alrededor del mundo.

El viaje en avión no fue nada paranormal, conoció a sus “compañeros de viaje” y se dio cuenta de que no había mucho interés en conocerse, solo eran unas caras y rostros apenas conocidos. La última parte del viaje fue en un helicóptero de carga, cada uno cargado con una mochila y dos armas, había varias cabañas y refugios en la tierra, pero los mapas eran muy confusos. Cada vez que le preguntaban a los hermanos Lubec como iban a hacer para guiarse por IRA ellos se reían y solamente decían: “pidan indicaciones”.

Robert pensaba que no se iba a mover mucho del lugar de descenso del helicóptero y eso lo frustraba, quería recorrerla y conocerla. En ese momento Brian Lubec grito algo y señalo por la ventana del helicóptero, Robert vio por primera vez IRA, era, era un cráter gigante, por fuera parecía esa extraña formación rocosa australiana, Ayers Rock, totalmente erosionada, lisa y vertical por afuera, por dentro la pendiente era mucho mas suave y se veía que dentro la vida proliferaba tanto o mas que por fuera, mucho verde y azul por todos lados, Clarke saco un cuaderno, donde tenia el tosco mapa de los hermanos Lubec y comenzó a rellenarlo con lo que veía por la ventana, no tubo mucho tiempo, pero comparando con sus compañeros logro esbozar un buen mapa. Se acordó del Sr. Malone, el personaje de “El mundo perdido”, solo que el lo hacia por el y no por una amada loca.

El helicóptero descendió en un claro que había en el centro del cráter, cerca de un lago y el primero en salir fue Brian Lubec, llevaba la misma arma que estaba limpiando, escudriño el terreno unos minutos e hizo indicaciones para que bajaran.

Robert se sentía extraño una mezcla de miedo y ansiedad que lo hacia temblar y sonreír, aunque el clima era cálido, bajo como en cámara lenta y se quedo mirando el paisaje, su primera impresión fue que esta tierra era abrumadora y poderosa, muy poderosa.

El helicóptero se fue, los hermanos Lubec se fueron, Robert se quedo mirando el paisaje hasta que uno de sus compañeros se despidió y se fue, hacia el sur, uno por uno sus compañeros se fueron y el único que quedo mirando el paisaje hasta que la tarde comenzó a perder su lucha con la noche fue el, decidió moverse hasta un bosque cercano. Encontró un hueco en la base de un árbol y después de cerciorarse de que no estuviera habitado se metió a dormir un poco, pensaba en lo que tenia que hacer mañana, hasta que…

-¿perdido? Humano-

2 Comentarios:

Diemov 3 de mayo de 2008, 15:44  

ya sé que es Largoooo pero no pude hacerlo más corto, y si sos uno o una de los que pudieron terminar, La segunda perte esta under construccion.

El alemán 7 de mayo de 2008, 16:32  

Esta muy bueno, al verlo parece muy largo y eso asusta un cacho, pero resulta sumamente agradable de leer. Que intriga!! espero la segunda parte.

¿Diemov?

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Engendro de la Entropía, evolucionado de un Paramecio y desequilibrado sentimental. Que escribe este bolg, sin capacidad de definirse a sí mismo.

Hasta ahora van...